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«La primera novela de John Williams es un atisbo temprano de genio (…), presagia la grandeza de Stoner y Augustus».

Chicago Review of Books

«…esta primera novela es lograda y mueve a la admiración. Williams tiene un oído fino, tan poco común como la sensibilidad de su percepción». 

St. Louis Post-Dispatch

«La recuperación de Williams es decididamente gratificante; es como si se hiciera justicia en un mundo en el que esta escasea: justicia por este novelista sabio, de mirada penetrante, casi incapaz de escribir una mala oración».
Los Angeles Review of Books

«John Williams (…) fue incuestionablemente un grande».

The Independent

«John Williams es famoso por no ser famoso (…). Es un Hemingway sin fanfarronería, un Fitzgerald sin accesorios, un Faulkner despojado de pompa».

Dan Wakefield

«Williams era admirado como un escritor que combinaba erudición y lenguaje con estilo».

The New York Times

«Aunque Williams no se hubiera resistido a la etiqueta de “tradicionalista” (…), la tradición a la que pertenecía era más bien un culto».

The New Yorker