GEOGRAFÍA DE LUGARES COMUNES

No entra nadie donde yo

escriba yo; quise ser un paisaje

abierto y me encerré

con la palabra amor,

entonces corro

las cortinas del poema

y te miro desde adentro.

Me convenzo de que busco

algo mejor, fantasía

de un nosotres que nos dé

la poesía, pero se esfuma:

vos no llegás a donde yo

pronuncie yo. Calco el mapa del lugar

que no te dejo aunque tu nombre

y me abalanzo en el poema

sobre poemas, esquivo

el cuerpo, carne de chica,

de poema, del hombre que no soy

porque sos vos. No somos

dos, no somos juntes, no seríamos

un pueblo interesante aunque pudiéramos

volver a nuestra casa

de palabras. Pero las puertas

están cerradas y nombrarlas

nos separa, veo sus sombras

que se escurren por debajo

desde la mirilla del yo.

LAS MONTAÑAS NO DEBERÍAN ESCUCHARSE - MILAGROS PÉREZ MORALES

$18.000,00
$17.100,00 con Transferencia o depósito
Envío gratis superando los $50.000,00
No acumulable con otras promociones
LAS MONTAÑAS NO DEBERÍAN ESCUCHARSE - MILAGROS PÉREZ MORALES $18.000,00
Entregas para el CP:

Medios de envío

  • ALMENDRA LIBROS Santa Fe y Scalabrini Ortiz (Palermo) de lunes a viernes en horario a convenir. Hacemos envíos a todo el país y al exterior.

    Gratis
Compra protegida
Tus datos cuidados durante toda la compra.
Cambios y devoluciones
Si no te gusta, podés cambiarlo por otro o devolverlo.

GEOGRAFÍA DE LUGARES COMUNES

No entra nadie donde yo

escriba yo; quise ser un paisaje

abierto y me encerré

con la palabra amor,

entonces corro

las cortinas del poema

y te miro desde adentro.

Me convenzo de que busco

algo mejor, fantasía

de un nosotres que nos dé

la poesía, pero se esfuma:

vos no llegás a donde yo

pronuncie yo. Calco el mapa del lugar

que no te dejo aunque tu nombre

y me abalanzo en el poema

sobre poemas, esquivo

el cuerpo, carne de chica,

de poema, del hombre que no soy

porque sos vos. No somos

dos, no somos juntes, no seríamos

un pueblo interesante aunque pudiéramos

volver a nuestra casa

de palabras. Pero las puertas

están cerradas y nombrarlas

nos separa, veo sus sombras

que se escurren por debajo

desde la mirilla del yo.