Lej Lejá puede dividirse, aun dentro de la unidad que lo contiene, en tres grandes momentos: el del mandato del padre al hijo para que salga de su casa; el de la recreación del episodio bíblico en el que Abraham, obedeciendo a la orden de Dios, ofrecerá a su hijo en sacrificio; y el final, en el que el retorno a la casa del padre es el reencuentro con éste en el último tramo de su vida. El ciclo se completa, y lo que fue anunciado en la primera parte (poema 19) se vuelve un hecho: “Soy el lugar, me dijo,/ el lugar de donde vas/ a partir, el lugar adonde/ debes llegar”. Pero no se vuelve del mismo modo en que se partió. En medio de ambos instantes se atravesó un desierto –atributo del pueblo judío, lo mismo que el Libro– que, aunque de “paredes y ventanas” sigue siendo desierto; se ha cumplido la orden de destierro, y peregrinado para ser ofrecido en sacrificio, al tiempo que se produce el regreso (poema 31): “La peregrinación es lenta/ y se repite. Han pasado más/ de treinta años hasta llegar aquí/ y el tiempo siempre vuelve/ hacia atrás y hacia delante./ ¿Qué ves en mis ojeras,/ en mis arrugas, en mis canas?/ Padre, ¿encontrarás aún el candor/ de mis dieciséis años?”

Los últimos poemas se precipitan con el final de una vida, la del padre. El poeta reescribe, a la luz de la propia experiencia, varios Salmos del Libro Sagrado, recrea “ese antiguo/ tono de Oriente”, acompaña al padre en espíritu y cuerpo”. El carácter oral de Lej Lejá –en tanto hay un rastro de oración, de plegaria que lo atraviesa– se sostiene por el delicado trazo de los versos, la ajustada medida, el trabajo preciso sobre el ritmo.

LEJ LEJÁ - YAKI SETTON

$18.000,00
$17.100,00 con Transferencia o depósito
Envío gratis superando los $50.000,00
No acumulable con otras promociones
LEJ LEJÁ - YAKI SETTON $18.000,00
Entregas para el CP:

Medios de envío

  • ALMENDRA LIBROS Santa Fe y Scalabrini Ortiz (Palermo) de lunes a viernes en horario a convenir. Hacemos envíos a todo el país y al exterior.

    Gratis
Compra protegida
Tus datos cuidados durante toda la compra.
Cambios y devoluciones
Si no te gusta, podés cambiarlo por otro o devolverlo.

Lej Lejá puede dividirse, aun dentro de la unidad que lo contiene, en tres grandes momentos: el del mandato del padre al hijo para que salga de su casa; el de la recreación del episodio bíblico en el que Abraham, obedeciendo a la orden de Dios, ofrecerá a su hijo en sacrificio; y el final, en el que el retorno a la casa del padre es el reencuentro con éste en el último tramo de su vida. El ciclo se completa, y lo que fue anunciado en la primera parte (poema 19) se vuelve un hecho: “Soy el lugar, me dijo,/ el lugar de donde vas/ a partir, el lugar adonde/ debes llegar”. Pero no se vuelve del mismo modo en que se partió. En medio de ambos instantes se atravesó un desierto –atributo del pueblo judío, lo mismo que el Libro– que, aunque de “paredes y ventanas” sigue siendo desierto; se ha cumplido la orden de destierro, y peregrinado para ser ofrecido en sacrificio, al tiempo que se produce el regreso (poema 31): “La peregrinación es lenta/ y se repite. Han pasado más/ de treinta años hasta llegar aquí/ y el tiempo siempre vuelve/ hacia atrás y hacia delante./ ¿Qué ves en mis ojeras,/ en mis arrugas, en mis canas?/ Padre, ¿encontrarás aún el candor/ de mis dieciséis años?”

Los últimos poemas se precipitan con el final de una vida, la del padre. El poeta reescribe, a la luz de la propia experiencia, varios Salmos del Libro Sagrado, recrea “ese antiguo/ tono de Oriente”, acompaña al padre en espíritu y cuerpo”. El carácter oral de Lej Lejá –en tanto hay un rastro de oración, de plegaria que lo atraviesa– se sostiene por el delicado trazo de los versos, la ajustada medida, el trabajo preciso sobre el ritmo.